El madrugón mereció la pena porque nos ha cundido el día: Prater, Belvedere, paseo por Hofburg, Graben y Kärtner Strasse, primeros Schnitzels, primer metro (con algún despistillo sin importancia) y muchas, muchas, muchas fotos. Mañana, Viena con luz de día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario